Entrevista. José Antonio
Rodríguez, guitarrista flamenco
“Un artista es mucho más que un disco,
al menos, en el flamenco”
Silvia Calado, mayo 2007
El fluir del río Guadalquivir, los
colores y aromas de mayo, añejos sonidos jondos... Córdoba. El
guitarrista cordobés José
Antonio Rodríguez vuelve la vista atrás y se deja inspirar
por sus vivencias en la ciudad califal en esta composición que
ha plasmado en directo, con “toda la pasión y la verdad” que
emana el escenario. Y eso ocurrió un 6 de julio de 2006,
cuando la obra vio por primera vez la luz inaugurando el
Festival de la Guitarra en el Gran Teatro. Cámaras y aparatos
de grabación encendieron el ‘rec’... Esta vez sí. Y ahora
‘Córdoba... en el tiempo’, tanto en sonido como en imagen,
desvela lo que sucedió.
¿Cómo surge el proyecto ‘Córdoba...
en el tiempo’?
Fue un encargo del Festival de Guitarra de
Córdoba 2006, como concierto inaugural. La idea era hacer una
escenografía, diseño de iluminación y sonido que estuviera a
la altura de cualquier otro evento musical actual, no sólo
cuidado, sino utilizando todos los elementos técnicos
necesarios para una obra audiovisual. La grabación del
concierto surge poco a poco. Hablando con mi técnico Eduardo
Ruiz, pensamos en grabarlo, sobre todo, para poder escuchar
luego el resultado. Y ya que grabamos el audio, ¿por qué no
grabamos la imagen? Llamé a otros amigos, José Carlos Nievas y
María Moya, y vimos la manera de realizar la grabación en
vídeo, la cantidad de cámaras que necesitábamos para tener el
concierto de una manera fiel a lo que vería el público. Al
final todo se desbordó, gracias a la ilusión y la
profesionalidad de todos, que tomaron este trabajo como suyo.
Y al escuchar el audio y ver las imágenes, pensamos que era un
trabajo que había que editar. Y gracias a la pasión y
entusiasmo con que acogieron el DVD en Universal Music, mi
compañía discográfica, hoy ve la luz.
¿Qué
contiene este trabajo en CD y DVD?
Es un concierto en estado puro. Lo que
escuchamos y vemos fue lo que pasó el 6 de julio de 2006. Para
mí eso es lo más importante, aparte de que es lo más actual de
mi música, al no haber pasado el proceso lógico de un disco,
grabación, recordings, ediciones... Tiene toda la pasión y la
verdad del directo.
Dices que, normalmente, pones música
a imágenes, pero que en este concierto la inspiración viene de
los recuerdos. ¿Cuáles son los momentos clave de tu
trayectoria que retratas en estas composiciones?
Aquí me he dejado llevar, sobre todo, por los
recuerdos de mi infancia. Hay títulos que reflejan vivencias y
que sólo a mí me recuerdan algo. Es un trabajo íntimo pero, a
la vez, hago partícipe al que interpreta, escucha o ve las
imágenes.
¿Cómo ha evolucionado tu música desde
aquellos primeros momentos que ahora rememoras? ¿Hacia dónde
camina ahora tu discurso
musical?
Mucho. Como todos los guitarristas de mi
generación, hemos ido componiendo según patrones o estilos,
para alcanzar una identidad propia. En este proceso vas
dejando muchas cosas atrás, sobre todo, tiempo y vida. A la
vez, vas adquiriendo memoria y quedándote con lo que más te
interesa de este camino.
Yo me he quedado con lo que a mí me llena, la
música por la música. Creo que es una postura más, dentro del
amplio abanico de la guitarra flamenca, y que ya decidí hace
años hacer. Puede ser una postura elitista o poco entendible,
pero es mi compromiso con el flamenco lo que me hace seguir en
esta línea.
Siempre resaltas la importancia de
escuchar tu música en directo. ¿Qué diferencia hay entre el
disco en estudio y el disco en directo, como es este
caso?
Siempre he escuchado la frase: “La obra que
no esté grabada no existe”. Nunca he estado de acuerdo
completamente. Un artista es mucho más que un disco, al menos,
en el flamenco. Nosotros no grabamos cada año y hacemos gira
de ese disco. No, lo nuestro es una carrera de fondo y un
repaso constante a tu capacidad compositora e
interpretativa.

José Antonio Rodríguez
(Foto: Daniel Muñoz)
Y, sí, resalto el escuchar mi música en
directo porque, como todos sabemos, la industria discográfica
lleva años que no pasa por sus mejores momentos, pero yo si
sigo dando conciertos y componiendo música. Ese sí es el
reflejo y la actualidad de mi vida como músico. El disco hoy
en día refleja algunos aspectos de lo último que haces, pero
no tu vida musical. Porque de disco a disco, se han quedado en
el camino varios, que han servido de hilo conductor a esa
trayectoria. Por eso hay quien se sorprende de escuchar mis
primeros discos a luego escuchar, por ejemplo, ‘Manhattan
de la Frontera’. Tiene una evolución lógica, lo que pasa
es que el proceso no ha tenido la suerte de ser grabado, pero
sí ha estado en mis directos.
¿Qué músicos participan en el
concierto? ¿Qué papel juegan?
El papel de cada uno es fundamental. Al
igual que el planteamiento técnico lo tenía claro, también
quién y con qué instrumento estaría conmigo aquí.
Francisco Javier Gallardo y Javier
López, guitarras. Son el soporte armónico que
necesitaba. Siempre baso mis obras en las guitarras y ellos
son dos jóvenes que están dando mucho que decir, por su
sentido y musicalidad. No es nada fácil acompañar a otro
guitarrista.
Rafael
de Utrera, cante. Rafa es la voz que yo necesito
para mi música. Por su tesitura, por su brillo, por su tiempo…
Jon Robles, saxo y flauta.
Jon es uno de los mejores saxofonistas del país. Lo
conocí en la gira de Alejandro Sanz de 2004 y desde entonces
estamos colaborando juntos, ya sea en mi música o mi
participación en su último disco ‘I Remember Leonard’. Es un
musicazo.
Miguel Ángel López, teclados, saxo y
samples. Igual, es un músico de gusto exquisito y,
sobre todo, de una disciplina de trabajo tan parecida a la
mía, que me ayudó a descargar y a delegar en él.
Ángel Morilla, bajo y cello.
Multinstrumentista que lleva conmigo varios años. Sin
el bajo y el cello de Ángel, el concierto no sería igual.
José Antonio
Rodríguez y Rosario Toledo (Foto: Daniel
Muñoz) |
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Agustín Henke y Agustín Diassera,
percusiones. Una gozada de base. Dos percusionistas
completamente distintos. Uno (Henke), flamenco de la escuela
de mi añorado Manuel Soler; y otro (Diassera), investigando en
nuevos sonidos e instrumentos. Todo un lujo atrás.
Rosario
Toledo, baile. Rosario, en esta ocasión, es un
músico más. Con todo lo que eso conlleva. Ella no baila sólo
la música, le baila a cada dibujo o nota de mi guitarra.
Aparte, me proporciona esos ratitos de acompañamiento al baile
y al cante tan necesarios para un guitarrista, para su
disfrute. Genial.
Aparte de los músicos, este trabajo se
completa con el equipo técnico, en el que figuran Eduardo Ruiz
como técnico de sonido; Antonio Ruiz como técnico de
monitores; José María Marvizón como técnico de grabación,
Miguel Ángel Camacho en el diseño de iluminación; José A.
Figuerola como jefe técnico; Jesús Mesa como técnico de
iluminación en el concierto; Pedro D. López y Stela Espejo
como técnicos de iluminación; Pedro Criado y José Carmona como
técnicos de escenario; José Carlos Nievas en la dirección de
vídeo, Javier Ramos a la realización y edición VTR; Gustavo
Pérez, José David Cruz, Samira Ouf, Rafael Barcia, Toni
Herrera y Javier Ramos en las cámaras; y María Moya como foto
fija. Sin ellos, esta obra no hubiera sido posible.
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